Qué hace en la práctica
Recibe un objetivo, entiende las restricciones, lo divide en pasos, asigna tareas a agentes o runners, revisa lo que vuelve y decide si hace falta que una persona apruebe algo.
Esto importa porque un problema real casi nunca es una sola pregunta. Hay contexto, archivos, reglas, sistemas, responsables y cosas que pueden salir mal.
En qué se diferencia de un agente suelto
Responde o ejecuta una tarea puntual: resumir un PDF, escribir un correo, buscar información o generar código.
Coordina varios pasos: pide contexto, elige herramienta, lanza runners, revisa salidas, recuerda el objetivo y entrega una decisión que se puede rastrear.
Dónde lo he visto funcionar
Gestión de incidentes
El conductor recibe una alerta, revisa logs con un runner, pide resumen a un agente, consulta historial y prepara un reporte para el responsable técnico.
Backoffice documental
Divide un lote de facturas entre extracción, validación de reglas, detección de errores y aprobación humana.
Operación comercial
Coordina CRM, mensajes de clientes, inventario, historial de compra y tareas del equipo de ventas.
Mi conductor
En mi sistema el conductor es la pieza central: mantiene el objetivo, reparte trabajo, conecta herramientas, ejecuta pasos con runners y guarda la trazabilidad para que después se sepa qué pasó. Sigue en desarrollo.
Reglas para que funcione
- Objetivos claros: qué resultado se espera y cómo se medirá.
- Contexto curado: fuentes autorizadas, documentos actuales y permisos por rol.
- Herramientas pequeñas: acciones limitadas y fáciles de auditar.
- Supervisión humana: aprobación en decisiones sensibles.
- Memoria responsable: recordar procesos, no guardar datos innecesarios.
En pocas palabras
El conductor es lo que convierte varios agentes sueltos en un sistema. Alguien tiene que sostener el objetivo y el orden mientras los demás ejecutan.