Estoy aprendiendo a manejar varios agentes a la vez y a que sus chats se comuniquen entre sí. Antes usaba una pizarra: un archivo compartido donde dejaban y leían los avances. Ahora estoy probando un sistema de mensajes después de ciertas acciones del trabajo.
La prueba sigue abierta. Haber cambiado la forma de comunicar avances no demuestra todavía que los agentes se coordinen mejor. Quiero documentar qué mensajes ayudan a continuar, cuáles interrumpen y cómo mantener un contexto que siga siendo útil durante un proyecto largo.
La pizarra era un archivo común que los agentes podían consultar para enterarse de los avances. Ese fue el punto de partida. La pregunta actual es qué conviene comunicar directamente después de una acción y qué debe quedar en la documentación del proyecto.
Estoy probando mensajes entre chats después de ciertas acciones. Todavía tengo que precisar cuáles deberían dispararlos, quién necesita recibirlos y cuánta información hace falta para que otro agente pueda actuar.
No quiero dar por resuelto el problema solo porque un mensaje llegue. Lo que me interesa comprobar es si el destinatario entiende qué cambió, reconoce los bloqueos y puede seguir sin repetir trabajo ni contradecir una decisión anterior.
Queda pendiente medir si esta forma de comunicación mejora el avance real y cuánto cuesta mantenerla. Eso incluye el tiempo de revisión, el contexto que se vuelve a enviar y las correcciones que hay que hacer.
Estoy conectando esta prueba con las notas sobre procesos, reglas y criterio al hacer tests y sobre costo humano y trabajo asistido por IA.
← Volver al inicio