
Doll en vivo: la red que mueve el brazo
La Doll, un humanoide que entreno con NEAT y PPO, lleva la palma derecha a un objeto y la orienta. La red corre en tu navegador: mueve el objeto, compara versiones y mira qué neuronas se encienden.
Escanea el QR, sostén el celular de pie y completa la preparación. Bloquea inclinando la espada al lado del ataque. Al ver «¡Ataca!», llévala al otro costado. Sin sensores, arrastra el dedo; en PC puedes usar el ratón o ← →.
El celular no sabe dónde está en el espacio; sabe cuánto está inclinado. La espada se mueve con esa inclinación: a izquierda o derecha, con un pequeño margen para que la guardia no cambie sola en el borde. El bot solo ataca por los costados.
El bot avisa primero, con una flecha y un texto, y después golpea. Justo en el golpe la pantalla compara tu guardia con la dirección del ataque: cada ataque cuenta una sola vez, y mantener una postura no sirve porque nunca ataca tres veces seguidas por el mismo lado.
Antes de cada ataque el bot se prepara: saca la espada hacia el lado por donde va a golpear. Después llega el aviso con una flecha y, en los niveles Fácil y Normal, una silueta que muestra dónde poner tu espada («Coloca así para bloquear»). En Fácil tienes 2 segundos; en Normal el aviso se acorta con cada bloqueo; en Difícil dura menos de un segundo y no hay silueta: hay que leer el cuerpo del bot.
Si bloqueas, aparece «¡Ataca!» y una flecha recorre al bot. Lleva tu espada desde un costado hasta el otro, cruzándolo. Ese barrido cuenta como un golpe; no necesitas pulsar un botón ni dar una sacudida rápida. Quedarte quieto o llegar solo al centro no completa el ataque.
La primera oportunidad dura cuatro segundos para aprender el gesto. Después, el tiempo depende del nivel. Cada bloqueo permite un solo golpe; si dejas pasar la señal, el bot vuelve a protegerse. Lo derribas con cinco golpes; él gana si te acierta tres veces.